A Black Cat Stares at Me Through the Curtains (Act II)

22 – 31 January 2026

El nail salon de enfrente de mi casa parece un set de cine o de teatro, de esos que me gustan: la imagen de un bosque cubre una pared y funciona como backdrop. Esa imagen está en el tabique que separa el nail salon de la peluquería de “caballeros”; ambos espacios comparten el mismo bajo comercial. Me gusta pensar que, mientras les cortan el pelo, los “caballeros” escuchan los chismes que circulan en el espacio contiguo, y viceversa.

En otro espacio que observo a menudo, ocurre algo parecido: una gran fotografía de Tower Bridge cubre toda una pared. La pared se encuentra en Londres, pero la imagen insiste en recordarnos que el puente no está lejos, que en nuestro día libre podemos ir hasta allí si así lo deseamos.

La fotografía de esa pared es la entrada a esta exposición: un umbral que debe atravesarse para acceder a lo que se nos plantea como un backstage. Ese backstage, habitualmente oculto, se convierte aquí en un lugar donde el tiempo parece quedar suspendido, como si algo estuviera a punto de pasar pero todavía decidiera no hacerlo.

Quizás los objetos e imágenes mostrados habitan ese lugar. Entre lo que deseamos ver y lo que se oculta, entrecerramos los ojos para intentar vislumbrar con mayor claridad. Al mirar a través de los puntos y por detrás de las cortinas, comenzamos a percibir lo que antes parecía esquivo.

En ese intento, el cuerpo también se ajusta; como si estuviéramos a punto de pronunciar una frase en nuestra segunda lengua, o como si estuviéramos a punto de entrar en personaje.